Alcoy acondiciona el segundo refugio antiaéreo de la ciudad

El domingo se podrá visitar, por primera vez, en la ruta ;’Espacios Urbanos de la Guerra Civil
22/3/2017


El Ayuntamiento de Alcoy, a través de las concejalías de Turismo y Patrimonio Histórico, ha acondicionado el primer tramo de uno de los refugios antiaéreos construidos durante la Guerra Civil, concretamente el que recorre el subsuelo de la calle Sant Tomàs, cuyo acceso se realiza junto al Pont de Sant Jordi.

Las obras realizadas en Santo Tomás permiten acceder al público al primer tramo del refugio, donde se sitúa la entrada y recorrer los primeros metros de la galería, en la que se ha instalado dos paneles con textos y gráficos que informan de las características de este elemento patrimonial.

El domingo día 26 de marzo, y dentro del ciclo “10 excursions voltant Alcoi i el seu patrimoni històric i arqueològic”, tendrá lugar la ruta “Espais urbans de la Guerra Civil”, guiada por Àngel Beneito y Francesc X. Blay, expertos en el tema y miembros del Centre Alcoià d’Estudis Històrics i Arqueològics, que recorrerá diferentes escenarios directamente relacionados con la contienda civil armada y visitará los refugios de Sant Tomàs y Cervantes. La salida de la ruta es a las 9,30 h. desde el Passeig Ovidi Montllor, y no se requiere inscripción previa.

Con este refugio, son ya dos los espacios de este tipo acondicionados en la ciudad. Cabe recordar que el otro Refugio situado en Cervantes es visitable en todo su conjunto, cuenta tanto con recursos audiovisuales de ciudadanos que fueron testigos de la guerra como con el sonido de los bombardeos de la época.

REFUGIO SANTO TOMÀS-PUENTE DE SAN JORGE
Este refugio recorre por debajo toda la calle Sant Tomàs (en guerra, Blasco Ibáñez), desde la calle l’Escola hasta el puente de San Jorge, y tiene una longitud que sobrepasa los 100 m. Tiene una superficie de 425 m² y está diseñado para albergar unas 1.700 personas. Disponía de luz eléctrica, retretes y una estancia para un pequeño dispensario.

Se edificó en 1937, y su estructura se proyectó mediante la construcción de una ancha galería con muros de piedra y bóvedas de hormigón. Para ganar espacio, a cada lado del largo corredor se construyeron diferentes cavidades rectangulares de tres metros de profundidad. Para proteger la obra, se le cubrió con un grueso pavimento de hormigón y hierro al que se le añadió una capa de arena.

Al refugio se accedía mediante tres bocas de acceso: una a cada lado del puente de San Jorge y la tercera, hoy cegada, en la calle Sant Blai. Posteriormente se le añadió otra al final de la calle Sant Tomàs, al lado de la Plaça d’Espanya. .
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